El
Estado Democrático y de Derecho constituye una concepción del Estado cuya
finalidad es la paz y el bienestar general de la sociedad mediante la
organización de la misma sobre los principios de Democrecia y Derecho como
medios para garantizar la LIBERTAD y la JUSTICIA.
Si
bien esto es así, en la actualidad nos encontramos con que en numerosos Estados
en los que se ha implementado este modelo, se ha producido una suerte de
degradación del mismo por virtud de la desvinculación de las herramientas
Democracia y Derecho de los fines que les son propios: garantizar la libertad y
la justicia para todos los ciudadanos. En estos casos, si bien los Estados
conservan una forma (apariencia) de Estados Democráticos y de Derecho,
realmente han dejado de serlo convirtiéndose en modelos de Gobierno Tiránicos
de mayor o menor intensidad según el grado de falta de libertad y de justicia
generado por los mismos.
Para
que el proceso de degradación descrito pueda tener lugar, generándose así la
mutación de un Estado Democrático a una Democracia simulada, bajo la que se
oculta un Gobierno Tiránico, se requieren dos presupuestos previos, a saber:
-
acumulación de poder en el
Gobierno;
-
Gobiernos de convicciones
antidemocráticas.
Gobierno
Tiránico y acumulación de poder constituyen dos elementos que estan
indisolublemente unidos, ya que el primero no podría existir sin el segundo.
Ahora bien, no todos los escenarios de acumulación de poder derivan
necesariamente en Gobiernos Tiránicos, ya que para que esto ocurra, es
necesario que concurra el segundo de los presupuestos planteados, es decir, que
el Gobierno que disponga de la acumulación de poder planteada sea un Gobierno
antidemocrático.
La
acumulación de poder más común en los Estados Democráticos actuales la
constituye el control del poder ejecutivo y el poder legislativo por el
Gobierno, caso este que se dá actualmente en muchísimos países cuando algún
partido político obtiene una mayoría absoluta en las pertinentes elecciones, situación
que le permite no sólo la formación de Gobierno y ejercico del poder ejecutivo,
sino también mantener un control absoluto sobre el propio Parlamento. No
obstante, dicha acumulación de poder puede alcanzar incluso al control del
poder judicial, supuesto este último de degradación total del Estado
Democrático.
Partiendo
de lo expuesto hasta ahora, podemos facilmente intuir que quienes tuvieran la
intención de constituir un Gobierno Tiránico en un Estado Democrático, tendrían
que afrontar como primera meta para la consecución de su objetivo la generación
de un escenario de acumulación de poder suficiente, es decir la obtención de
una mayoría absoluta en unas elecciones.
Es
evidente que la pretensión de obtener una mayoría absoluta en unas elecciones,
no constituye en si misma en modo alguno una pretensión antidemocrática, al
contrario puede y debe ser una pretensión puramente democrática, si bien lo que
nos puede permitir diferenciar una de la otra, serán los medios utilizados para
la consecución de tal fin, así como la propia finalidad para la que se pretende
obtener tal mayoría.
Plantear
un Proyecto de Nación y tratar de conseguir el máximo respaldo de la ciudadanía
en torno al mismo, constituye la pura esencia de la democracia. Ahora bien, si se
invierten los términos del proceso, es decir si se prioriza el objetivo de la
obtención del respaldo de la mayoría
de la ciudadanía sobre el propio Proyecto de Nación, estando dispuestos
en orden a la consecución de dicho objetivo a ocultar, o no presentar en todos
sus aspectos, o incluso falsear el Proyecto de Nación que se pretende
implementar, con el fin de obtener la mayoría deseada, se estará claramente
ante una actuación manifiestamente antidemocrática.
Y
digo que es manifiestamente antidemocrática por un cuestión esencial, ya que si
democracia es participación de la ciudadanía en el Gobierno de un Estado, o
mejor dicho, predominio de la ciudadanía en el Gobierno de un Estado, no se
puede hablar de participación real de la ciudadanía, y por tanto de democracia,
cuando se utiliza la mentira o el engaño, o simplemente la ocultación de parte
de la información, para la obtención del respaldo de la ciudadanía.
Como
coclusión de todo lo expuesto hasta ahora podemos decir que la totalidad de los
Estados Democráticos actuales se encuetran afectados por el proceso de
degradación democrática descrito, cuya consecuencia es una transformación en
Gobiernos Tiránicos, de mayor o menor intensidad, ocultos bajo la forma de
democracias simuladas, siendo la mentira, el engaño y la manipulación de la
información la más común y poderosa herramienta utilizada en todos los casos
para la consecución de le referida mutación.
En el caso de España, el proceso de degradación democrática se encuentra en fase muy avanzada, y ello como consecuencia de sucesivos Gobiernos que
han creído que Democracía es simplemente conseguir una mayoría, manipulando la
verdad o incluso mintiendo abiertamente a la ciudadanía para conseguir su
respaldo, para una vez obtenida la moayoría pretendida olvidarse del interés
general de la ciudadanía y Gobernar para beneficio de una parte de la ciudadanía
imponiendo su Proyecto de Nación por la “fuerza democrática” al resto de la
nación.
Creo
que es hora de que los políticos en general empiecen a darse cuenta de la que
ciudadanía está más que harta de este modelo. La ciudadanía no va a tolerar
Democracias simuladas que ocultan Gobiernos Tiránicos. La ciudadanía no va a
tolerar que el lenguaje esencial de comunicación de Gobiernos y políticos con
los ciudadanos sea la mentira y la manipulación permanente de la realidad. La
ciudadanía no va a tolerar por más tiempo la implementación de Proyectos de
Nación intrínsecamente injustos en sus planteamientos y en sus resultados, que
en lugar de permitir un progreso de la sociedad hacía una mejora del bienestar
general, están generando un evidente retroceso de los niveles de bienestar de
la mayoría de la ciudadanía en beneficio de unos pocos, evolucionando de este
modo hacía sociedades más desequilibradas y por tanto inestables. La ciudadanía
no va a tolerar por más tiempo que se le prive total o parcialmente de la
LIBERTAD y la JUSTICIA que le pertenece, ni del bienestar a que tiene derecho .
Es
por tanto el tiempo de que los Estados Democráticos actuales procedan a revisar
la calidad democrática de sus normas (Constituciones, Leyes, Reglamentos, etc…)
y procedimientos, para una vez detectadas las deficiencias democráticas de los
mismos, acomentan su subsanación, corrigiendo así el proceso de degradación
actual y reconviertiendo tales Estados en auténticos Estados Democráticos y de
Derecho.
Pero
siendo todo esto necesario hace falta algo más, hace falta un auténtico
compromiso con la Democracia por parte de todos los Estados Democráticos.
Siendo la Democracia un valor supremo de todo Estado Democrático como garantía
básica de la libertad y de la justicia para todos sus ciudadanos, hay que estar
dispuesto a mostrar y defender tal valor en todo momento y lugar, más alla de
cualquier otra valoración, sea de índole económica o de cualquier otra índole.
Es por ello imprescindible que todos los Estados Democráticos manifiesten de
forma clara y pública a través de sus representantes, su absoluto rechazo a
todo tipo de Gobiernos Tiránicos, estén o no disfrazados de democracias
simuladas.
En
este sentido, resulta totalmente inadmisible que ante situaciones como la que se
está vivienda en la actualidad en Venezuela, y como en Venezuela en otros
muchos países, haya Gobiernos de Estados Democráticos que guarden silencio o simplemente
hagan algua tibia declaración en relación a los mismos. Si se cree en la
Democracio hay que comprometerse con ella[2],
compromiso del que debe derivar de forma inevitable una declaración contundente de rechazo
al Gobierno Tiránico de Venezuela y de solidaridad y apoyo a todos los
Venezolanos que hoy están luchando por la Libertad y la Justicia en su país.
Es
la hora de la Democracia.
J.
Ignacio Pascual
[1] En relación a la
situación que se está viviendo en Venezuela en estos días quiero mostrar mi más
absoluta admiración y respeto por todos los venezolanos que están luchando en
defensa de la libertad y justicia que les pertenece y les ha sido arrebatada
por un Gobierno Tiránico.
No sé si se ha estudiado o existe algún sistema en el que no sea posible técnicamente la mayoría absoluta, sería una democracia "mejorada".
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