domingo, 6 de abril de 2014

DEL ESTADO DEMOCRÁTICO AL GOBIERNO TIRÁNICO


El Estado Democrático y de Derecho constituye una concepción del Estado cuya finalidad es la paz y el bienestar general de la sociedad mediante la organización de la misma sobre los principios de Democrecia y Derecho como medios para garantizar la LIBERTAD y la JUSTICIA.

Si bien esto es así, en la actualidad nos encontramos con que en numerosos Estados en los que se ha implementado este modelo, se ha producido una suerte de degradación del mismo por virtud de la desvinculación de las herramientas Democracia y Derecho de los fines que les son propios: garantizar la libertad y la justicia para todos los ciudadanos. En estos casos, si bien los Estados conservan una forma (apariencia) de Estados Democráticos y de Derecho, realmente han dejado de serlo convirtiéndose en modelos de Gobierno Tiránicos de mayor o menor intensidad según el grado de falta de libertad y de justicia generado por los mismos.

Para que el proceso de degradación descrito pueda tener lugar, generándose así la mutación de un Estado Democrático a una Democracia simulada, bajo la que se oculta un Gobierno Tiránico, se requieren dos presupuestos previos, a saber:
-       acumulación de poder en el Gobierno;
-       Gobiernos de convicciones antidemocráticas.

Gobierno Tiránico y acumulación de poder constituyen dos elementos que estan indisolublemente unidos, ya que el primero no podría existir sin el segundo. Ahora bien, no todos los escenarios de acumulación de poder derivan necesariamente en Gobiernos Tiránicos, ya que para que esto ocurra, es necesario que concurra el segundo de los presupuestos planteados, es decir, que el Gobierno que disponga de la acumulación de poder planteada sea un Gobierno antidemocrático.

La acumulación de poder más común en los Estados Democráticos actuales la constituye el control del poder ejecutivo y el poder legislativo por el Gobierno, caso este que se dá actualmente en muchísimos países cuando algún partido político obtiene una mayoría absoluta en las pertinentes elecciones, situación que le permite no sólo la formación de Gobierno y ejercico del poder ejecutivo, sino también mantener un control absoluto sobre el propio Parlamento. No obstante, dicha acumulación de poder puede alcanzar incluso al control del poder judicial, supuesto este último de degradación total del Estado Democrático.

Partiendo de lo expuesto hasta ahora, podemos facilmente intuir que quienes tuvieran la intención de constituir un Gobierno Tiránico en un Estado Democrático, tendrían que afrontar como primera meta para la consecución de su objetivo la generación de un escenario de acumulación de poder suficiente, es decir la obtención de una mayoría absoluta en unas elecciones.

Es evidente que la pretensión de obtener una mayoría absoluta en unas elecciones, no constituye en si misma en modo alguno una pretensión antidemocrática, al contrario puede y debe ser una pretensión puramente democrática, si bien lo que nos puede permitir diferenciar una de la otra, serán los medios utilizados para la consecución de tal fin, así como la propia finalidad para la que se pretende obtener tal mayoría.

Plantear un Proyecto de Nación y tratar de conseguir el máximo respaldo de la ciudadanía en torno al mismo, constituye la pura esencia de la democracia. Ahora bien, si se invierten los términos del proceso, es decir si se prioriza el objetivo de la obtención del respaldo de la mayoría  de la ciudadanía sobre el propio Proyecto de Nación, estando dispuestos en orden a la consecución de dicho objetivo a ocultar, o no presentar en todos sus aspectos, o incluso falsear el Proyecto de Nación que se pretende implementar, con el fin de obtener la mayoría deseada, se estará claramente ante una actuación manifiestamente antidemocrática.

Y digo que es manifiestamente antidemocrática por un cuestión esencial, ya que si democracia es participación de la ciudadanía en el Gobierno de un Estado, o mejor dicho, predominio de la ciudadanía en el Gobierno de un Estado, no se puede hablar de participación real de la ciudadanía, y por tanto de democracia, cuando se utiliza la mentira o el engaño, o simplemente la ocultación de parte de la información, para la obtención del respaldo de la ciudadanía.

Como coclusión de todo lo expuesto hasta ahora podemos decir que la totalidad de los Estados Democráticos actuales se encuetran afectados por el proceso de degradación democrática descrito, cuya consecuencia es una transformación en Gobiernos Tiránicos, de mayor o menor intensidad, ocultos bajo la forma de democracias simuladas, siendo la mentira, el engaño y la manipulación de la información la más común y poderosa herramienta utilizada en todos los casos para la consecución de le referida mutación.

En el caso de España,  el proceso de degradación democrática se encuentra en fase muy avanzada, y ello como consecuencia de sucesivos Gobiernos que han creído que Democracía es simplemente conseguir una mayoría, manipulando la verdad o incluso mintiendo abiertamente a la ciudadanía para conseguir su respaldo, para una vez obtenida la moayoría pretendida olvidarse del interés general de la ciudadanía y Gobernar para beneficio de una parte de la ciudadanía imponiendo su Proyecto de Nación por la “fuerza democrática” al resto de la nación.

Creo que es hora de que los políticos en general empiecen a darse cuenta de la que ciudadanía está más que harta de este modelo. La ciudadanía no va a tolerar Democracias simuladas que ocultan Gobiernos Tiránicos. La ciudadanía no va a tolerar que el lenguaje esencial de comunicación de Gobiernos y políticos con los ciudadanos sea la mentira y la manipulación permanente de la realidad. La ciudadanía no va a tolerar por más tiempo la implementación de Proyectos de Nación intrínsecamente injustos en sus planteamientos y en sus resultados, que en lugar de permitir un progreso de la sociedad hacía una mejora del bienestar general, están generando un evidente retroceso de los niveles de bienestar de la mayoría de la ciudadanía en beneficio de unos pocos, evolucionando de este modo hacía sociedades más desequilibradas y por tanto inestables. La ciudadanía no va a tolerar por más tiempo que se le prive total o parcialmente de la LIBERTAD y la JUSTICIA que le pertenece, ni del bienestar a que tiene derecho .


Es por tanto el tiempo de que los Estados Democráticos actuales procedan a revisar la calidad democrática de sus normas (Constituciones, Leyes, Reglamentos, etc…) y procedimientos, para una vez detectadas las deficiencias democráticas de los mismos, acomentan su subsanación, corrigiendo así el proceso de degradación actual y reconviertiendo tales Estados en auténticos Estados Democráticos y de Derecho.

Pero siendo todo esto necesario hace falta algo más, hace falta un auténtico compromiso con la Democracia por parte de todos los Estados Democráticos. Siendo la Democracia un valor supremo de todo Estado Democrático como garantía básica de la libertad y de la justicia para todos sus ciudadanos, hay que estar dispuesto a mostrar y defender tal valor en todo momento y lugar, más alla de cualquier otra valoración, sea de índole económica o de cualquier otra índole. Es por ello imprescindible que todos los Estados Democráticos manifiesten de forma clara y pública a través de sus representantes, su absoluto rechazo a todo tipo de Gobiernos Tiránicos, estén o no disfrazados de democracias simuladas.

En este sentido, resulta totalmente inadmisible que ante situaciones como la que se está vivienda en la actualidad en Venezuela, y como en Venezuela en otros muchos países, haya Gobiernos de Estados Democráticos que guarden silencio o simplemente hagan algua tibia declaración en relación a los mismos. Si se cree en la Democracio hay que comprometerse con ella[2], compromiso del que debe derivar de forma inevitable una declaración contundente de rechazo al Gobierno Tiránico de Venezuela y de solidaridad y apoyo a todos los Venezolanos que hoy están luchando por la Libertad y la Justicia en su país.

Es la hora de la Democracia.


J. Ignacio Pascual




[1] En relación a la situación que se está viviendo en Venezuela en estos días quiero mostrar mi más absoluta admiración y respeto por todos los venezolanos que están luchando en defensa de la libertad y justicia que les pertenece y les ha sido arrebatada por un Gobierno Tiránico. 
[2] LIBERTAD Y COMPROMISO. 01/04/2014.

1 comentario:

  1. No sé si se ha estudiado o existe algún sistema en el que no sea posible técnicamente la mayoría absoluta, sería una democracia "mejorada".

    ResponderEliminar